Blefaritis, causa frecuente de molestias oculares
Usted está aquí: Inicio \ Curiosidades \ Blefaritis, causa frecuente de molestias oculares
ojos-mujer-Blefaritis
2 noviembre 2015 - 18:21, por , en Curiosidades, sin comentarios

La blefaritis o inflamación de párpados es una dolencia crónica en la mayoría de casos y se caracteriza por la inflamación palpebral, acompañada de picor, sensación de cuerpo extraño y de sequedad ocular, así como de la aparición de orzuelos de repetición y el enrojecimiento del globo ocular y el párpado.

Causas: son múltiples. En algunos casos los pacientes presentan una blefaritis de duración variable y aislada, que no vuelve a aparecer en el tiempo, mientras que la mayoría de pacientes que consultan por esta dolencia tienen un componente crónico y de predisposición, según se explica en www.blefaroplastia.es. Con todo, y con las medidas adecuadas, las blefaritis de componente crónico pueden ser controladas para que el paciente tenga menor sintomatología.

Tipos de blefaritis

Existen esencialmente dos tipos de inflamación de párpados, aunque debe decirse que también pueden presentarse de fora conjunta. El profesional de la salud prescribirá las pautas y medicación (si hiciera falta) más adecuadas para su tratamiento.

Blefaritis estafilocócica o descamativa

Se produce un sobrecrecimiento de estafilococos (bacterias) en el borde del párpado, cosa que se expresa en un efecto de descamación o “caspa” en la línea de las pestañas.

Blefaritis por disfunción de las glándulas de Meibomio

Las glándulas de Meibomio se encuentran a razón de 20 por párpado y son las glándulas encargadas de la secreción de tipo seboso que lubrica la superficie ocular. Contribuyen a la estabilidad lagrimal. En el caso de disfunción de este tipo de glándulas, se desconoce el factor desencadenante pero las glándulas pasan de producir una lubricación fluida a una espesa, que obstruye las glándulas. Esto a su vez genera dos tipos de consecuencias distintas. Por un lado las lágrimas se vuelven inestables, ya que carecen del elemento lipídico necesario. Por otra parte la obstrucción de las glándulas puede causar orzuelos o quistes de repetición, también conocidos como chalazions.

Tratamiento de la blefaritis

Existen varias formas de proceder a la hora de abordar una blefaritis. Es decir, se ataca la dolencia por distintos frentes para reducir su presencia al mínimo y que también interfiera mínimamente en la vida del paciente. Los tratamientos son los siguientes:

  • Higiene. Sea cual sea el tipo de causa de la inflamación de párpados, la higiene es vital. Conviene eliminar tanto la “caspita” como el exceso de bacterias. Para ello se pueden usar toallitas específicas para la dolencia, que ya vienen impregnadas en sustancias limpiadoras y antibacterianas adecuadas para dicho propósito. Cuando se presentan blefaritis estafilocócicas puntuales, también se pautan pomadas antibióticas.

  • Calor. Para blefaritis de Meibomio (crónicas) es útil la aplicación de calor seco sobre el párpado, de forma que se fluidifica la secreción lipídica y se reduce el posibilidad de obstrucción de las glándulas de Meibomio.

  • Limpieza y desobstrucción de las glándulas. Cuando resulta evidente que la causa de la blefaritis es una obstrucción de dichas glándulas, suele ser un tratamiento adecuado optar por su limpieza y desobstrucción. El procedimiento consiste en una recanalización mediante microcánulas, a la vez que se procede a un pulido de la superficie libre del párpado. Este último tratamiento se aplica en caso de que crezca una membrana, obstruyendo las glándulas.

  • Suplementos nutricionales. Existen suplementos nutricionales específicos que pueden ayudar de forma a eficaz a controlar la producción lipídica de las glándulas. De este modo se pone bajo control una de las causas que provocan las dolencias ya mencionadas al inicio de este artículo.

Con todo, la blefaritis no deja de ser una enfermedad en muchos casos crónica y con molestias evidentes para los pacientes, si bien es cierto que con unas pautas adecuadas se pueden reducir en frecuencia e intensidad los síntomas y permitir así que el paciente lleve una vida lo más normal posible. En caso de que sospeche que pudiera tener blefaritis, consulte siempre con su especialista de la salud, que le dará el tratamiento más adecuado para su caso concreto.

Sobre el autor

Deja un comentario

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar