El resurgir de las modistas, pero ¿dónde?
¿Dónde se esconden las modistas hoy en día?
5 septiembre 2014 - 9:27, por , en Moda, sin comentarios

No es raro hoy encontrar casas de arreglos de ropa. Muchas modistas reconvertidas aprovechan pequeños locales en los barrios para ofrecer sus servicios. Sin embargo, pocas hacen ropa a medida. “Nadie tiene tiempo ya para hacerse la ropa”, explica Lola Gavarrón, autora de La gran dama de la moda (La esfera de los libros). Hacerse la ropa a medida exigiría de nosotras buscar el tejido, probarse los vestidos… y no tenemos ni tiempo ni paciencia para ello amén de lo fácil que nos lo ponen las tiendas de pret a porter y las cadenas de low cost. El último reducto de las modistas, según Lorenzo Caprile, son las bodas, que sin embargo en otros países también está desapareciendo. Las ocasiones importantes para las que antes las damas y  los caballeros se engalanaban se han ido perdiendo. La vida social ha cambiado mucho desde los años ’50 y ’60 cuando la gente adinerada se arreglaba para ir al Liceo o renovaba su vestuario cada temporada. Por entonces las grandes modistas guardaban un maniquí de sus clientas importantes y sobre ellos se trabajaba sin necesidad de que las damas se trasladasen a los talleres de costura para las pruebas. La demanda era inmensa. Actualmente hay muchas cosas que no se hacen. Los patrones vienen cortados milimétricamente y no es necesario hacer el doble pespunte en la manga.

Muchos quieren diseñar pero son pocos los que quieren coser

Es difícil encontrar modistas o costureras buenas menores de cincuenta años a pesar de que existen algunas escuelas de costura que trabajan para los modistos y modistas para montar colecciones completas cuando estos no cuentan con sus propios equipos. Aquellos que nacieron en los años ’60 ya no aprendieron a coser. La costura como asignatura desapareció del currículo escolar en la década de los ’80.

Por otro lado, los clientes no saben evaluar cuándo el trabajo está bien o mal hecho y el resultado no se valora, por lo que el oficio no está bien pagado. Hay que tener en cuenta que aun cuando las mujeres cosen desde tiempos inmemoriales, lo han hecho en la sombra hasta bien entrado el siglo XVII. El oficio era de los hombres, aglutinados en gremios, y no fueron sino las francesas las que lograron en 1675 que Luis XIV reconociera su existencia como entidad jurídica de maestras costureras. Más adelante la sastrería regentada por hombres se dedicaría a la ropa masculina y las modistas a la femenina.

Hoy las gran mayoría de las modistas se dedican a los arreglos, lo cual tuvo su repunte antes de que estallara la crisis. Ahora muchas mujeres quieren hacerse ellas mismas la ropa y existen incluso páginas web en internet desde las cuales se venden patrones (http://www.sewtinagivens.com) o se descargan gratuitamente. Pero puede que sea una cosa pasajera ya que muchas prefieren pegar un dobladillo antes que aprender a coserlo…   

Sobre el autor

Deja un comentario

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar