Frutas y verduras del verano, las más sabrosas
18 septiembre 2012 - 7:37, por , en Alimentos BIO para la salud, sin comentarios

fruta, alimentos orgánicos, producción localAhora que comienza el otoño, es un buen momento para aprovecharse de los alimentos vegetales madurados al sol del verano, unas condiciones que proporcionan a las frutas y verduras un sabor incomparable al de los productos de otros meses del año. Estos productos ofrecen la memoria del sol en cada un uno de sus dulces y sabrosos bocados. Sólo hay que probar un melón, una sandía o un melocotón maduro y a poder ser producido en un entorno cercano (sin que haya pasado un largo periodo en neveras) para darse cuenta de ello.

 En las cada día más numerosas organizaciones de distribuidores de frutas y verduras de los agricultores de tu región, es casi seguro que podrás encontrar productos orgánicos de temporada con los sus característicos colores deslumbrantes y sus sabores inigualables. Los alimentos orgánicos de producción local son los más nutritivos y de mayor calidad que podrás encontrar en el mercado. Solo superables por los que produzcas en tu propia huerta.

 Este otoño tienes la oportunidad de visitar las webs o los establecimientos que las organizaciones distribuidoras de agricultores tienen en tu región, en el momento en el que la diversidad de sus productos es mayor, para comprobar por ti mismo cómo cambia la alimentación cuando se basa en alimentos producidos de forma natural y orgánica. Productos más sabrosos, más nutritivos y más rápidos y sencillos de cocinar.

Escoger las mejores frutas y verduras

Melones y sandías: Los más jugosos y más maduros son aquellos que se muestran firmes pero sin ninguna zona blanda. En el caso de las sandías golpéalas con la mano y si sientes una ligera vibración en el interior, significa que están maduras. Los melones más sabrosos son los que al apretarlos por donde estaba el tallo se muestran algo más blandos. Algunos tipos de melones se pueden reconocer por su olor dulce.

Consérvalos en un lugar fresco para que mantengan todo su sabor y su jugo. El melón o la sandía son excelentes para el desayuno, en una macedonia de frutas o como parte de un refrescante batido mezclándolos, por ejemplo, con zumo de naranja.

Calabacín, berenjena y otras hortalizas: El verano es el período en el que se producen la mayor parte de las hortalizas. Es verdad que las puedes encontrar en otros meses del año, pero suelen ser de invernadero y su sabor es incomparable. Busca las hortalizas con el color e piel más atractivo brillante y uniforme, a ser posible que no tengan manchas. Los calabacines ofrecen gran variedad de posibilidades, cortados en cubos y pasados por la sartén con una gota de aceite, pueden añadirse a la pasta con un poco de parmesano o incuso nata y pimienta negra para elaborar un plato riquísimo y muy sencillo. También se pueden hacer rellenos al horno o en un delicioso risotto.

Melocotones: Puede que sea el producto estrella del verano su mejor momento es cuando están levemente blandos. Deja que se maduren a temperatura ambiente, es una fruta muy sensible al frío, la nevera, por lo general mata su sabor y los seca, por eso es tan importante consumirlos directamente del árbol.

Excelentes como desayuno, cortados en trozos y acompañados de yogur y cereales. También en batidos o combinados con otras frutas en macedonia.

Tomates: También has de buscar los que estén ligeramente blandos, ni muy duros ni excesivamente blandengues, con colores vibrantes y aroma a tomate de toda la vida. El tomate es uno de los productos que más ha sufrido con la producción a gran escala. Si tienes oportunidad, prueba un día un tomate cogido recientemente de una huerta y uno comprado en una gran superficie comercial y pensarás que se trata de alimentos distintos. Y es así.

Es obvia la gran cantidad de cosas que se pueden hacer con los tomates pero en mi opinión, nada supera un gazpacho con tomates y pepinos de huerta.

Moras, grosellas y otras frutas del bosque: Las encontrarás en los mercados de agricultores ahora en septiembre. Son productos de una gran importancia en la dieta. Considerados superalimentos por su alto poder antioxidante que proporcionan al cuerpo mecanismos de defensa para combatir las enfermedades, desde las gripes y los constipados hasta dolencias más serias. Se pueden consumir directamente o hacer con ellas deliciosas tartas, añadirlas en los helados o en las ensaladas. También se pueden elaborar mermeladas con un sistema mucho más sencillo que para elaborar mermeladas con otras frutas.

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