Wabi-sabi y la moda de lo hecho a mano
La estética de lo rústico
12 septiembre 2012 - 9:06, por , en Compras, sin comentarios

Rikyiu observaba a Sho-an, su hijo, mientras éste barría y regaba el sendero del jardín. No está suficientemente limpio, dijo Rikyiu cuando Sho-an acabó su tarea, y le ordenó que continuara limpiando. Tras una ardua hora, el hijo se dirigió al padre y le dijo: “Padre, no se puede hacer mucho más. Regué tres veces los escalones, las piedras brillan y los árboles están bien empapados, el musgo y el pasto deslumbran con su verde frescor; no dejé ni una sola rama, ni una sola hoja en el suelo.” “Tonto de ti”, le reprimió a su hijo el maestro del té “no es así como se limpia el sendero del jardín”, y sacudió un árbol y hojas doradas y carmesíes cayeron esparcidas todo alrededor, fragmentos del brocado del otoño! …

El Arte Japonés no sólo se reduce a un sentir, a una sensibilidad. Hay dos claves más: su indeterminación, y su “voluntario inacabamiento”. Conciencia de lo efímero, de la impermanencia de todas las cosas, que es el núcleo del dharma budista donde Belleza y Verdad pues, se convierten en las dos caras de la misma moneda… Nostalgia por lo que aparece, despliega su belleza y se va… Las nubes que cruzan el cielo dibujando formas y se van, el cerezo que florece y decae, la amada que parte, la vida misma inasible y fugaz, la capacidad de experimentar el mundo natural y de los objetos en forma inmediata, sin la necesidad de intermediación ninguna. Esto lleva a que los japoneses puedan entender el mundo exterior y sus objetos, identificándose directamente con los mismos, en una suerte de empatía directa, que lleva a la comprensión de la esencia de la realidad. Refutación existencial de la separatividad y de la falsa dualidad observador-observado o sujeto- objeto, en la que la Ciencia y la Filosofía Occidental han basado sus premisas fundantes.

Parece el antídoto perfecto a esa clase de belleza tan pulida, sacarinada y colectiva que está insensibilizando la sociedad occidental. El término que más se acerca a wabi-sabi es “rústico” en el sentido de simple, sin artificio, o no sofisticado, con superficies rugosas o irregulares.

La moda de lo “hecho a mano”
No es casual por tanto que en nuestros días se imponga la moda de las cosas hechas a mano, con tejidos reciclados, únicas, cosidas a mano, con remaches, parches, hilachas… como antídoto perfecto a esa clase de belleza tan pulida, sacarinada y colectiva que está insensibilizando la sociedad occidental. El término que más se acerca a wabi-sabi y a este tipo de artesanía es “rústico” en el sentido de simple, sin artificio, o no sofisticado, con superficies rugosas o irregulares.
Comparte algunas características con lo que llamamos “arte primitivo”, es decir, objetos toscos, simples, sin pretensiones, y hechos a partir de materiales naturales.

Os dejo una lista de tiendas que ofrecen sus deliciosas mercancías hechas a mano en Facebook:

La salamandra azul
Gaya Ceramic and Design
Editorial Ultramarina Cartonera & Digital
The New Label Project

Fuentes
http://wanttobuymywork.blogspot.com/2009/12/wabi-sabi-o-la-belleza-de-lo-efimero-e.html#ixzz25vy3oogp

Del Libro del Té, de Okakura Kakuzo

Wabi-sabi Para Artistas, Diseñadores, Poetas y Filósofos
Leonard Koren

Sobre el autor

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