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Desesperada

Dulce espera… ¡en forma!

deporte para embarazadas

Cuando una mujer se queda embarazada todo su orden de prioridades cambia. Ante todo se trata de proteger la vida que lleva dentro, por lo que muchas chicas deciden en principio dejar todo tipo de actividad física y esfuerzos. Este es un gran error. Estar embarazada no significa estar enfermes o impedidas, nada más lejos de la realidad, y de hecho los médicos y especialistas recomiendan practicar deporte durante el embarazo.

El único requisito para no tener que dejar de ir al gimnasio o de hacer algo de ejercicio es ser prudente y seguir unas indicaciones. Tu cuerpo te lo agradecerá, tanto durante los nueve meses de espera como una vez des a luz, cuando necesites ponerte en forma y acompañar la dieta con ejercicio.

Lo ideal es hacer un poco de deporte cada día. Suelen recomendar ejercicios suaves, como puede ser caminar o hacer yoga. Aprovecha para ir al trabajando andando, si las circunstancias te lo permiten, o bien ir a pie si tienes que ir de compras o simplemente por las tardes dedicar un tiempo a salir a caminar. Esto es lo más recomendado por todos los doctores. En caso de que el embarazo te pille en invierno, también en verano con las altas temperaturas, siempre puedes optar por comprar una cinta de andar y hacerlo en casa.

Cada persona tiene un límite, eso es algo que no debes olvidar, así que debes escuchar a tu cuerpo. Si estás cansada para, date unos días de relax. Además dependerá mucho de la forma física que tenga cada uno. Hay mujeres que están muy habituadas a ir al gimnasio y a entrenar a las que no les va a costar seguir durante los primeros meses de gestación con la actividad física. Algo más moderada pero podrán seguir un buen ritmo. Aquellas que no suelen moverse o ejercitar, lo mejor es el caminar, como ya os decíamos.

Otro factor que va a condicionar cuánto más o menos nos movamos es el periodo de gestación en el que estamos. El primer trimestre es delicado. Si bien es cuando tenemos menos peso acumulado, la realidad es que el riesgo de aborto es mayor. Hay que evitar esfuerzos agotadores, sobre todo si ya anteriormente tuvimos un aborto o si detectamos algunas pérdidas. En el segundo trimestre ese riesgo disminuye pero la barriga va a empezar a molestar. Y bueno, ya en el último trimestre tendremos la panza bien gordita y vamos a poder solo hacer ejercicios suaves, andar, nadar, estirar, yoga…

 

Fuente: masqpeques.es

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