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Desesperada

Hongos en las uñas. Por qué aparecen y cómo combatirlos

Hongos en las uñasLa onicomicosis es una afección en las uñas causada por la presencia persistente de hongos. La uña de pies o de manos, se amarillea y aumenta de grosor cambiando completamente su aspecto. Por lo general comienza en una sola uña para extenderse progresivamente a las demás por falta de tratamiento. Si el mismo hongo se extiende a la piel produce pie de atleta. Al principio no suele ser una infección dolorosa ni causa mayores molestias por lo que las personas no buscan tratamiento hasta pasado un tiempo con lo cual se hace más difícil de erradicar. Si el diagnóstico no es inmediato la misma puede tardar incluso años en curarse.

Estos hongos pueden ser de tres clases (el más común es la Candida albinas), y se transmiten por contacto directo. Si al mismo tiempo del contagio existen factores que debilitan el sistema inmune, el riesgo de contraer la onicomicosis se eleva. Esto es corriente en la vejez, sobre todo, por acumulación de hongos, junto con unas defensas debilitadas. También se genera si el pie está continuamente húmedo como es el caso de los nadadores o por usar un calzado inapropiado como ser calzado de goma o calcetines de nylon, etc. o por padecer pie de atleta o psoriasis.

También a la diabetes se la relaciona con la onicomicosis ya que esta patología afecta a las defensas del cuerpo. Otras causas de padecerla son la predisposición genética o el uso común de toallas infectadas, bañera, calzado, utensilios de manicura, etc. Y, finalmente, también pueden causarla la ingestión de inmunosupresores o de fármacos biológicos.

Si bien la prinicipal causa de consulta es la estética desmejorada de las uñas, con la cronificación de la infección, sí pueden presentarse molestias y dolores. Generalmente la uña presenta un borde amarillo, se hace más gruesa, en capas o con un relleno de un polvillo blancuzco, la superficie se torna rugosa y se fragmenta; la matriz queda dañada presentando zonas blancas y otras amarillas; ocasionalmente se torna de color marrón, se curva, se endurece y se deshace fácilmente aunque resulta muy difícil de cortar.

La única manera de evitar la proliferación de hongos en las uñas es manteniendo la higiene escrupulosa de pies y manos. Lavarse y secarse muy bien tras el lavado, usar calcetines de algodón y calzado no muy ajustado para permitir que el pie respire; evitar bañarse descalzo en piscinas o en vestuarios y no compartir pendas ni utensilios con personas que padecen esta infección. Hay que recortar las uñas al ras y desinfectar las herramientas una vez usadas. Si se padece onicomicosis tampoco hay que usar uñas postizas ni pintarse las uñas.

Uno de los remedios caseros más usuales es el aceite del árbol del té, que es un potente antifungicida, aunque solo sirve para casos no muy graves. Se mezcla a partes iguales aceite del árbol del té, aceite de oliva y aceite de tomillo, se cubre la uña con la mezcla empleando un pincel o un algodón y se deja actuar 15 minutos. Se frota con un cepillo de uñas o de dientes y cuando la uña está otra vez seca se aplican unas gotas del aceite del árbol del té.

Existe otro gran número de remedios caseros a base de vinagre, zumo de cebolla, y demás productos naturales, pero para casos crónicos y graves conviene hacer un cultivo y recurrir a los antibióticos bajo prescripción médica.

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