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Desesperada

La danza del vientre

Día Intrenacional de la Felicidad

El nombre de danza del vientre se empezó a utilizar cuando los europeos del siglo XIX viajaban a países exóticos en busca de nuevas culturas y tomaron nota de los movimientos de cintura y cadera de las bailarinas que no existían en occidente.

Al parecer tiene su origen en el antiguo Egipto. A veces se trata de una danza en la que prevalece el movimiento de caderas mientras que en otros casos incluye desplazamientos, vueltas y movimientos. A las mujeres que destacan en esta danza se las llama odaliscas.

Desde principios de este siglo las bailarinas ocupan un lugar importante y prácticamente todas las mujeres árabes saben bailar el ras baladí, pero abandonan la carrera profesional porque no está bien vista en sus sociedades.

La danza del vientre busca la sensualidad pero también la armonía y encontrar el yo interior a través del movimiento. Mejora la coordinación de todo el cuerpo y a la vez nos enseña a disociar las partes. Se corrigen problemas posturales gracias al control en las distintas posturas, aumenta la autoestima y es un excelente ejercicio cardiovascular que ayuda a mejorar la fuerza y la flexibilidad. Algunos profesionales la recomiendan para recuperarse después del parto porque favorece la zona pélvica. Hay sitios aun en los que se usa como preparación al parto ya que los movimientos de la parturienta facilitan la salida del bebé por el canal del parto, relaja la pelvis, hace que la mujer se concentre en la zona pélvica y oxigena al feto.

En la última década se ha ido expandiendo como programa de ejercicio y ha ganado popularidad entre hombres y mujeres porque permite bajar la barriga de forma rápida.

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