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La transformación de Kim Kardashian en su pre y post embarazo

El exilio, entre el desarraigo y la integración

foto kimUna piel tersa y lozana al lado de su amiga Nicole Richie, fue la foto que subió Kim Kardashian a su cuenta de Instagram, sin embargo para la socialité parece no haber pasado el tiempo en vano pues ahora luce tan espectacular como a sus 13 años.

Para nadie es un secreto que la polémica modelo y actriz de tele-realidad ha utilizado diversas técnicas para cuidar su rostro y figura, sobre todo luego de ser madre a mediados del año pasado. Pero uno de sus más grandes osadías que realizó para mantener su belleza fue utilizar el tratamiento plasma rico en plaquetas y obviamente fue televisado.

Ahí aparecía ella en una camilla con la cara ensangrentada y con su barriga visiblemente grande. A pesar de ser criticada por sus excesos para verse hermosa, su esposo kanye west siempre la apoya en todo lo que hace. Sobre todo en su rutina de ejercicios y otras métodos de anti aging.

Para su cuerpo no hay límites, se esforzó hasta no más con la dieta Atkins para fotografiarlo y generar envidia en sus detractores, enfundada en un bikini blanco con unas curvas de infarto y sin un rastro de celulitis, nadie podía creer que había pasado su etapa post embarazo.

“La verdad es que he sido muy disciplinada, he hecho mucho ejercicio y me he sometido a una de las mejores dietas que he probado en mi vida, la dieta Atkins. Ya la había seguido antes con grandes resultados, pero nunca me imaginé que podría ser tan efectiva tras un embarazo” afirmó Kim, quién grita a los cuatro vientos que hace ejercicios desde que nació.

Así es como la reina de los “belfies” (un selfie enfocando su trasero) consiguió lucir sus atributos en los últimos meses, por ejemplo la fiesta luego de la ceremonia de premiación en los Oscar 2014, donde mostró sus senos en un escote en V profundo del vestido rojo que optó por usar para la ocasión.

Su última locura para su transformación fue volverse a teñir el cabello de oscuro, resaltando así su estilo de morena despampanante y dejando atrás su rubio que lució durante su embarazo. Sin embargo ha sido amada y criticada duramente en su última versión en la portada de Vogue junto a su esposo, el rapero Kenye West.

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