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Otras formas de bienestar: por qué deberías probar los masajes eróticos

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Es probable que los masajes eróticos no estén en tu orden del día. Es más, es posible que ni siquiera sepas de qué se trata exactamente, si se limitan al “final feliz” del que se ha hablado alguna vez en las noticias. Pero como sucede con otras muchas cosas, la realidad de los masajes eróticos es mucho más amplia y compleja cuando te sumerges en ella. Y resulta que este tipo de masajes constituyen una forma de bienestar muy interesante y por la que merece la pena escribir un post. ¿Quieres saber más de este mundo?

Masajes eróticos: ¿qué son en realidad?

Los masajes eróticos son una variedad de masajes que no se limita al típico masaje descontracturante que todos/as conocemos. En el masaje erótico se usan técnicas para relajar y quitar tensiones, pero también se incluyen una serie de elementos para fomentar la sensualidad más intensa y que el paciente, sea hombre o mujer, disfrute de una experiencia única. ¿Qué incluye una sesión erótica? El lugar del masaje es un lugar relajante y lujoso, con una camilla y un entorno ténue, aromatizado con esencias relajantes; el o la masajista será una persona atractiva y con la ropa justa, que aplicará las técnicas y guiará a la persona hasta un estado de bienestar a través de todos los sentidos.

Hacia el bienestar a través de un masaje

Si los masajes tradicionales dan bienestar a través de la relajación, en los masajes eróticos se va más allá. Mediante una fusión de técnicas orientales que se engloban en el tantra, lo que se persigue es usar el deseo sexual como forma de conseguir paz de espíritu. Puede sonar abstracto o poco realista, pero el tantra tiene muchos seguidores que afirman conseguir este bienestar, que mediante el uso del erotismo llegan a un equilibrio y una relajación que no consiguen de otra manera.

Ésta es una de las formas por las que se consigue el bienestar pero para los que no creen en este tipo de disciplinas hay otro tipo de beneficios que son más evidentes. Los sexuales. Y no porque tener una sesión con un/a masajista sea como recurrir a servicios de prostitución (son realidades distintas) sino porque prestarse a unas manos desconocidas para que den placer a nuestro cuerpo es una forma distinta, más franca, de afrontar nuestra sexualidad. En otros posts de este blog ya hemos hablado de los tabúes, de lo interesante que es dejarlos de lado. Y los masajes eróticos representan la forma perfecta de avanzar hacia una sexualidad más desinhibida. Los profesionales que nos den el masaje crearán el entorno adecuado para que nos sintamos cómodos/as, para que la experiencia avance gradualmente, crezca paulatinamente… hasta que lleguemos al mayor placer.

Desde este blog, si no has probado un masaje sensual, te recomendamos que lo hagas. Nunca es mal momento para experimentar nuevas cosas.

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