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Problemas que pueden causar los tatuajes

tatuajes consecuencias

Están más de moda que nunca y para muchos son un signo que reafirma esa identidad propia a la que no están dispuestos a renunciar, pero hacerte un tatuaje tiene una serie de consecuencias que no está demás conocer antes de dar el paso.

Decorar el cuerpo con un tatuaje es una opción que gusta cada vez más a jóvenes y no tan jóvenes. Una frase, un símbolo con un significado especial, un nombre o una verdadera obra de arte en forma de dibujo completo… Cualquier tatuaje implica un boceto previo, que luego quedará plasmado en nuestra piel de forma permanente. Es lo primero que hay que tener en cuenta antes de hacerlo, porque si te tatúas el nombre de tu novio, y luego te arrepientes, el tattoo permanecerá en tu piel, inalterable, salvo que te emplees a fondo para intentar eliminarlo.

A la hora de hacerte un tatuaje, es fundamental acudir a un establecimiento que te ofrezca todas las garantías sanitarias porque no hay que olvidar que esta tendencia, de total actualidad, implica inyectar en la dermis (capa profunda de la piel) un elemento extraño, una tinta ante la que el organismo puede reaccionar de maneras diversas.

Precauciones a la hora de hacerte un tattoo

Cualquier tatuaje, incluso los no permanentes, requiere la total seguridad de que nuestro organismo no presenta alergia a alguno de los pigmentos con los que está elaborada la tinta. Los síntomas de una reacción adversa son muy variables y van desde vómitos y diarreas, hasta jaquecas y malestar general. Una prueba previa al tatuaje definitivo siempre es aconsejable.

Una vez comprobado que no tienes alergia a algún componente, conviene estar segura de que tu tatuaje no supondrá problema alguno físico o psíquico. Problemas como por ejemplo:

  • Mala cicatrización. No es algo que ocurra con frecuencia, pero especialmente las personas con problemas de coagulación deben extremar las precauciones a la hora de hacerse un tattoo, porque una reacción adversa puede tener como consecuencia una cicatrización más lenta de lo habitual y la formación de pequeñas heridas o costras.
  • Hinchazón o dolor leve en la zona tatuada. Son síntomas habituales y totalmente pasajeros que, generalmente, desaparecen a las pocas horas, pero siempre existe un mínimo riesgo de que se prolonguen más de lo normal y requieran de algún tipo de tratamiento médico.
  • Peligro de infección. Elegir un centro que cuente con todas la medidas higiénico sanitarias es esencial para evitar cualquier riesgo de contagio de enfermedades víricas que pudieran transmitirse por la reutilización de agujas.

Decorar tu cuerpo con uno o con varios tattoos es una decisión personal. Ese dibujo, marcado en tu piel, debe hacer que te sientas bien, al menos esa es la idea.  El tatuaje suele ser, en la mayoría de los casos, más que una moda. Tiene un significado profundo que no siempre resulta sencillo de explicar. Para muchas personas, es una manera de expresar sus más íntimas convicciones y anhelos pero, antes de hacerte un tatuaje, debes tener muy claro que, en principio, va a formar parte de ti toda la vida, porque eliminarlo es costoso y, muchas veces, doloroso.

Si estás decidida, ¡adelante!, pero infórmate bien sobre las posibles consecuencias y problemas que pueden derivarse de hacerte un tattoo. Un tatuaje mal hecho pude traerte complicaciones de salud y también algún que otro problema en tu trabajo o en tu entorno familiar.

Tú decides pero si quieres un tattoo, piénsatelo bien y  háztelo siempre en un centro que te ofrezca todas las garantías.

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