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Desesperada

¿Qué es la ataraxia?

¿Es conveniente la ataraxia?

Del griego, ἀταραξία, «ausencia de turbación», la ataraxia era, para epicúreos, escépticos y estoicos, el estado de ánimo que conseguimos gracias a la «disminución de la intensidad de las pasiones y a la fortaleza frente a la adversidad.» Con ello logramos alcanzar el equilibrio y la felicidad que eran el objetivo que perseguían estas tres filosofías. Ataraxia, en este sentido, es imperturbabilidad, serenidad y tranquilidad de espíritu. Pero, ¿qué es ataraxia exactamente y cómo se manifiesta en distintos contextos?

El Significado de Ataraxia en la Filosofía

Para entender mejor el concepto, es fundamental explorar el ataraxia significado a fondo desde la perspectiva de diferentes corrientes filosóficas. Cada escuela tenía su propia interpretación de la ataraxia y cómo alcanzarla.

Dos tipos de deseos

De acuerdo con Epicuro, existen dos clases de deseos: los deseos naturales y necesarios relacionados con la supervivencia, y los no necesarios, derivados de las demandas culturales, políticas y sociales. Satisfacer los deseos nos produce placer siempre que no se trate de deseos vanos que nos alejan de la ataraxia. Para Epicuro la filosofía es una vía hacia la felicidad ya que ofrece la tranquilidad necesaria propia del sabio que sabe distinguir entre los distintos tipos de deseos alejándose de aquellos que son superfluos y conducen a un dolor mayor tras el placer inicial.

Para los estoicos la ataraxia se consigue alcanzando la libertad y la felicidad guiándonos por los principios de la razón y la virtud. Alcanzar la ataraxia consiste en adecuar los deseos a la racionalidad de la naturaleza o logos, aprendiendo a distinguir entre los deseos que dependen del sujeto de los que son independientes de él. Es necesario apartarse del temor a los dioses y a la muerte y no quejarse de las inclemencias o desgracias que nos impone el destino.

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En cuanto a los escépticos, cuya filosofía se basaba en la duda, consideraban que todo era subjetivo y promulgaban suspender todo juicio: al no creer en nada no entraban en conflicto con nadie y así lograban la ataraxia, la serenidad de ánimo y la imperturbabilidad.

También el Budismo, doctrina oriental basada en las enseñanzas de Buda hacia el siglo VI a.C., pregona la ataraxia como algo deseable. De acuerdo con Buda la principal causa del desasosiego es el deseo en sí, cualquier tipo de deseo. De ahí que la ataraxia se alcance mediante la extinción de todo deseo o nirvana.

La ataraxia desde el punto de vista médico

Sin embargo, desde el punto de vista médico, la ataraxia tiene otro significado.

Desde el punto de vista médico la ataraxia es la incapacidad para sentir frustración y es un trastorno que puede ser debido a un ictus o a un golpe en la parte frontal de la cabeza de manera que el cerebro queda dañado. La incapacidad para enfadarnos o desilusionarnos nos impide en este caso evolucionar como personas. La frustración es un sentimiento que propicia el que nos pongamos nuevas metas y corrijamos errores cuando algo no nos satisface.

De manera que a pesar de que estar siempre de buen ánimo puede parecer atractivo para muchas personas, el precio que hay que pagar por alcanzar ese estado del alma es muy alto, ya que nos vemos incapacitados ante las diversas coyunturas vitales de ser concientes de nuestras limitaciones ni de las consecuencias que pueden acarrear ciertos actos.

La búsqueda de la ataraxia, ya sea en su acepción filosófica o en su interpretación médica, nos lleva a reflexionar sobre la importancia del equilibrio emocional y la gestión de nuestros deseos y expectativas. Ya sea que la entendamos como una meta espiritual o como un estado mental a evitar, la ataraxia nos desafía a pensar en cómo nos relacionamos con nuestras emociones y con el mundo que nos rodea.

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